lunes, 12 de agosto de 2013

Un grupo de organizaciones dio origen a la CRAC

*El párroco Leonardo Valle, principal impulsor
*El proyecto venía desde 1992, dicen fundadores
*Seguridad y justicia vs desarrollo humano y justicia comunitaria




San Luis Acatlán, Gro.- El párroco Leonardo Valle, y media docena de organizaciones sociales y cooperativas, así como activistas fueron los iniciadores del proyecto de la Policía Comunitaria en tan solo siete comunidades enclavadas en la parte media de la Montaña y Costa Chica de Guerrero.
Al proyecto de la Policía Comunitaria se suman líderes de organizaciones productivas y de las cooperativas de café y maíz, como la Triple S Café-Maíz, la Unión Regional Campesina, la Luz de la Montaña, la Unión de Ejidos y “Caín”, una agrupación católica que buscaban que se respetaran los derechos indígenas.
“Se realizan asambleas con varias comunidades y organizaciones gestoras y promotores de derechos de los pueblos indígenas, ahí es cuando empezamos a agruparnos por eso de la inseguridad.
“En el primero de los pueblos que se conformó la Policía Comunitaria fue Pascala del Oro, y la segunda comunidad fue Tlaxcalixtlahuaca del municipio de San Luis Acatlán, y después Santa Cruz del Rincón, en Malinaltepec”, revela Jesús Reyes Bonifacio de la comunidad de Pueblo Hidalgo.
Además de Jesús Reyes, también recuerda que está Apolonia Cruz Rosas y los hermanos Cirino y Bruno Plácido Valerio y el párroco Mario Campos.
Tres fueron los factores que orillaron a las organizaciones y cooperativas a reagruparse la violencia, la inseguridad y el respeto a los derechos de los indígenas que se presentaba en comunidades mixtecas, tlapanecas y nahuas de municipios considerados todavía de alta marginación.
“Empezamos a promover los derechos de los pueblos, por los atropellos (robos, asaltos, violaciones) y la violencia (homicidios y secuestros) y los pagos excesivos a la justicia legal (Ministerio Público y la Policía Judicial del Estado), estábamos cansados de tanto abuso”, narra Reyes Bonifacio.
Y sería luego de un proceso de casi tres años que debido a una severa crisis de inseguridad en una zona de alta marginación y suprimido desarrollo humano, nació hace casi 18 años el Consejo Regional de Autoridades Indígenas (CRAI), posteriormente cambió el nombre a CRAC.

Aunque al menos tres años antes había surgido la Policía Comunitaria, y fue hasta el 15 de octubre de 1995 cuando se levanta el acta protocolaria ante notario que es firmada por comisarios, comisariados y los representantes de las organizaciones sociales y productivas de la región.
El brazo armado de la CRAC se fortalecería y que brindaría seguridad y justicia a los habitantes de San Luis Acatlán en 22 comunidades indígenas, lo que ocurrió casi un año después de la aparición del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en el estado de Chiapas.
Las autoridades que dan vida a la CRAC son los poblados de Buena Vista, Camalotillo, San José, Venadito, entre otros. Tres meses después se incorporan otros pueblos hasta llegar a 22 y en el mismo número de poblados se conforma la Policía Comunitaria.
“Ahí es cuando se diseñan rutas, combate a la delincuencia y los que serán los principales operadores.
“Es que en esos tiempos se les entregaban los delincuentes a las autoridades del Ministerio Público y a los 20 minutos los dejaban en libertad, es decir los protegían y pues decidimos aplicar el método de la reeducación y con eso bajamos los índices delictivos en más del 90 por ciento”, presume José Reyes.
“Entonces tuvimos que instalar Casa de Justicia, nos propusimos no solo perseguir y sancionar a los delincuentes por delitos como robo, asalto, violación, homicidio y sobre todo abigeato, sino llevarlos a la reeducación y al trabajo comunitario”, rememora Bruno Plácido Valerio.
Pero eso no fue todo, debido a la aparición de este sistema de justicia indígena, el gobierno federal y de manera más directa la Secretaría de la Defensa Nacional, veían en la Policía Comunitaria grupos de delincuentes, guerrilleros y narcotraficantes, quizá décadas antes nació la guerrilla rural de Genaro Vázquez Rojas, recuerda Cirino Plácido Valerio, otro de los fundadores.
Otro de los promotores de la CRAC, fue el sacerdote Mario Campos Hernández, Apolonia Cruz Rosas, que buscaban resolver los graves problemas de inseguridad que padecían las comunidades en las comunidades de San Luis Acatlán, pero también del vecino municipio de Malinaltepec.
Un dato revelador es que la comunidad de Santa Cruz El Rincón, sería el mismo sitio donde en abril del 2006 fue recibido el Subcomandante Marcos del EZLN y lo que se llamó la Otra Campaña.
Ahora la CRAC-PC se transformaron, con la llegada de los nuevos liderazgos, hoy los hermanos Plácido Valerio, Reyes Bonifacio y Apolonia Cruz, y otros son perseguidos por la CRAC y buscan reeducarlos.


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