domingo, 7 de julio de 2013

Operan federales red de tráfico de personas

Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes detectaron una nueva red de tráfico, extorsión y secuestro de personas que emplea autobuses de turismo en el centro de país y que traslada a los indocumentados a la frontera norte, donde pagan cuotas a policías federales y a bandas del crimen organizado.

De acuerdo con una investigación, una vez que los migrantes llegan a Apizaco, Tlaxcala, en el tren que sale desde Tapachula, Chiapas, son guiados hacia Puebla y Michoacán, donde abordan autobuses turísticos para dirigirse al norte del país. El costo de su boleto es 50% más que la tarifa comercial, con el argumento de que incluye el pago que les garantiza el paso libre en los retenes carreteros del Ejército y la Policía Federal (PF).

Pero no es así. Una vez que el autobús llega a Agua Prieta, Sonora, los migrantes son bajados en el retén y, según testimonios de las personas indocumentadas la PF les pide una cuota de 500 pesos a cada uno, a cambio de continuar con el trayecto, de lo contrario, son abandonados a su suerte en esa región.

También pasan por el retén taxistas que, coludidos con las autoridades federales, llevan a los migrantes que encuentran en su camino, pero de igual forma deben cubrir dicha cuota.

Si la ruta de autobús contratada llega a Altar, también en Sonora, los migrantes tienen que pagar una cuota de 3 mil 500 pesos a los “cobradores” del crimen organizado para poder salir de ese municipio, ya sea que atraviesen hacia Estados Unidos o se regresen a su lugar de origen. Si no pagan esa cantidad, los migrantes son forzados a servir como burreros para llevar droga a la Unión Americana.

De acuerdo con el informe “Víctimas entre fronteras. La ausencia del Estado en la defensa de los derechos de las personas migrantes en México”, elaborado por una decena de organizaciones civiles que atienden y defienden a los migrantes, las personas indocumentadas que son menores de 18 años son los preferidos del crimen organizado para ser reclutados con el argumento de que son inimputables.

Los lugares donde son enganchados son Agua Prieta, Naco y Cananea.

En 2012, dice el reporte, 40% de los adolescentes repatriados hacia Sonora, se dedicó al tráfico de estupefacientes.

En la mira de maras

Pero la complicada travesía comienza desde la frontera sur. En el territorio comprendido entre Veracruz e Ixtepec, Oaxaca, los migrantes se enfrentan a bandas dedicadas al tráfico y a la trata de personas que actúan en colusión con cárteles del narcotráfico. Aquí la pandilla de los Maras Salvatrucha actúa como informantes y sicarios de “Los Zetas”.

En Ixtepec se conocen por lo menos tres lugares donde los migrantes son abordados y obligados a trabajar. Las mujeres son forzadas a prostituirse. Esos lugares son: el Hotel Gyves, el restaurante La Flor del Café y el bar el Sabor de la Noche.

La investigación fue hecha a lo largo de 2012 con el auspicio de la organización Litigio Estratégico en Derechos Humanos. Las organizaciones que colaboraron en las indagatorias son la Casa del Migrante de Saltillo, la Coalición Pro Defensa del Migrante, el Albergue Hermanos del Camino, la Casa del Migrante, Casa Nicolás, el Centro Comunitario de Atención al Migrante Necesitado, el Centro de Recursos para Migrantes de Agua Prieta, el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría de la Universidad Iberoamericana de Puebla y Un Mundo una Nación.

Integrantes de todas estas asociaciones recorrieron los puntos de tránsito de los migrantes, los entrevistaron y recogieron testimonios de vecinos, operadores de transporte (tren, autobuses y taxis), autoridades locales y encargados de negocios por donde ocurre el peregrinar.


Tenosique, Tabasco y Tapachula, Chiapas, siguen siendo las principales puertas de entrada del flujo migratorio. En Tapachula se ha incrementado la migración en los últimos tres años por la construcción de nuevos caminos que unen a Guatemala con México.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario